Remedios Naturales Para Pies Adoloridos

Dolor en los pies

El dolor de pies es algo que todos hemos experimentado en nuestras vidas. Después de un largo día de trabajo, de hacer compras o trabajar en el jardín, nuestros pies pueden estar cansados, adoloridos, hinchados y pesados. Esta dolencia sucede porque cuando tú estás parado, hay una cantidad significativa de tensión acumulada en tus pies. Sin embargo, tú no estás condenado a sufrir este dolor, porque existe alivio. A continuación te presento algunos remedios naturales que aliviarán tus pies doloridos y para que te sientas genial otra vez.

Alternar Caliente y Frío

Alternar agua caliente con fría para pies adoloridos

Al alternar  baños calientes con fríos los vasos sanguíneos de tus pies se dilatarán y contraerán, esto hará que aumente la circulación y se reduzca la hinchazón y dolor en los pies. Para hacer este ejercicio, llena un recipiente con agua fría y otro con agua caliente. Mientras estás sentado cómodamente, coloca tus pies en el agua fría durante cinco minutos. Después, cambia al agua caliente. Cambia una y otra vez por un total de treinta minutos.

Elevar los pies –

Eleva los pies de quince a veinte minutos después de que hayas estado parado durante mucho tiempo, aumentará la circulación en las piernas y los pies y ayudará a reducir el dolor y la hinchazón.

Sales de Epsom –

Las sales de Epsom son excelentes para pies adoloridos

Las sales de Epsom están hechas de sulfato de magnesio heptahidratado. El magnesio es conocido por ayudar a reducir la hinchazón y por lo tanto alivia el dolor. Hay dos maneras de usar la sal de Epsom para reducir la hinchazón de los pies. En primer lugar, puedes llenar un recipiente con agua caliente, agregas sal de Epsom y remojas sólo los pies o, si quieres para relajar todo tu cuerpo, puedes llenar tu bañera con agua caliente, agregar sal de Epsom, y sumergir todo el cuerpo por cuarenta y cinco minutos a una hora.

Remojar los pies en aceites esenciales –

Aceites esenciales para pies doloridos

Una alternativa a las sales de Epsom es utilizar los aceites esenciales, pues pueden ayudar a aumentar la circulación de la sangre y reducir la hinchazón. Los aceites esenciales se utilizan en las mismas dos formas que las sales de Epsom. Los mejores aceites esenciales que se usan para aumentar el flujo sanguíneo son el aceite de menta, el aceite de clavo de olor, el aceite de eucalipto y el aceite de romero.

Remojar los pies en vinagre –

Una alternativa para pies adoloridos es el vinagre

Si no tienes sales de Epsom o aceites esenciales en la casa, una alternativa final para un baño de pies es el vinagre. El vinagre ayuda a reducir la inflamación y se puede utilizar de dos maneras. En primer lugar, puedes llenar un recipiente con agua caliente y agregar dos cucharadas de vinagre; también es beneficioso agregar algo de sal al agua. Remoja tus pies durante unos veinte minutos.

En segundo lugar, puedes poner cantidades iguales de agua y vinagre en dos recipientes. En uno agua fría y en el otro agua caliente. Introduce en la mezcla caliente una toalla que sea lo suficientemente grande para envolver alrededor de tus pies y exprime el exceso de líquido.

Envuelve la compresa caliente alrededor de sus pies durante cinco minutos. Repite el mismo proceso usando la mezcla fría. Se cree que este proceso es el más eficaz porque se consigue los beneficios tanto del vinagre como del hecho de alternar caliente y frío para maximizar el flujo de sangre en los pies y reducir la hinchazón y el dolor.

El dolor de pies después de estar parado  durante mucho tiempo no es algo que tú debes aceptar como un mal necesario. Tomar medidas preventivas, como invertir en un buen par de zapatos y estirar los pies frecuentemente te puede ayudar a minimizar la cantidad de tiempo que pasas con dolor en los pies. Sin embargo, si te encuentras con los pies adoloridos e hinchados al fin del día, utiliza los consejos anteriores para aliviar rápidamente el dolor y estar listo para empezar de nuevo.

Algunos consejos para mejorar los músculos de tus pies.

  • Coloca una pelota de tenis en el suelo, apoya la planta de tu pie sobre la pelota y hazla rodar masajeando el arco por toda la planta del talón a la punta y viceversa.
  • Acostado o sentado en el piso, con las piernas estiradas y la punta de tus pies hacia arriba, tráelos hacia adelante y vuelve a la posición inicial, repite varias veces
  • Acostado o sentado en el piso, gira los pies de modo que dibujes círculos, lo más amplios posibles.
  • Siempre con los pies desnudos, sentado en una silla o en el piso, flexiona los dedos como si quisieras agarrar algo con ellos, puedes poner una pelotita e intentar agarrarla con los dedos.

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